
De
acuerdo son los historiadores es muy probable
que la civilización precolombina
de Colombia tuvo también, como
en otros lugares del continente alguna
relación con las ideas básicas
del cooperativismo. Por ejemplo, el régimen
de propiedad de los chibchas, aduce las
siguientes razones de orden indirecto
para demostrar la inexistencia de la propiedad
inmueble individual entre ellos:
"No debió existir propiedad
inmueble, pues todas las culturas precolombinas
carecían de ella. Ahora bien, aplicado
el principio de la comunicabilidad de
las instituciones, es más probable
el desconocimiento de la propiedad inmueble
que su presencia.
"Las instituciones coloniales modeladas
sobre los clanes chibchas, ignoraron la
propiedad individual de las tierras (encomiendas,
resguardos, ejidos) y seguramente lo hicieron
aprovechando el colectivismo que sobre
ellas tenían los indígenas".
El pago de los tributos coloniales en
la alborada de la conquista se hizo colectivamente;
dichos bienes comunales tuvieron que ser
precolombinos".
"Las reservas que hizo el derecho
indígena de las minas, también
afectaron los clanes y aparecen nítidas
en la organización incaica, luego
la legislación indiana en dicha
materia aceptó el hecho social
colectivo" (Sierra Jaime, citado
por Aldo A. Cardona A. "Formas de
Cooperación en Comunidades Indígenas
de Colombia" Bogotá 1974)
El historiador Vicente Restrepo, basado
en las obras del cronista de Indias, el
franciscano Fray Pedro Simón, sostiene
sin embargo, la existencia de la propiedad
individual de las tierras entre los chibchas.
Dice al respecto:
"La propiedad individual de las tierras
existía entre los chibchas y los
bienes raíces se transmitían
por herencia a las mujeres y a los hijos
del difunto. Como los objetos de lujo,
esmeraldas, tunjos, y joyas de oro y cobre
eran propios de la persona, las enterraban
con ellos y así esta parte de la
riqueza, a la vez particular y pública,
dejaba de acumularse y cada generación
se veía precisada a renovarla.
Las poblaciones tenían bosques
y lugares de pesca comunes.
Mas
tarde en la época de la colonia,
encontramos las Cajas de Comunidad, los
Pósitos y también los Montepíos
y Montes de Piedad del siglo XVIII, con
algunas referencias a las actuales cooperativas
de ahorro y crédito, de seguros y
de previsión .
Ya
desde la época de la independencia
aparecen algunos ejemplos de sociedades
de auxilio mutuo que se acentúan
con la aparición de a mediados del
siglo XIX, de las Sociedades de Artesanos
para la defensa de los intereses económicos
de los asociados que más tarde se
transforman en las sociedades democráticas
con un carácter primordialmente político.
Paralelo a esto y por influencia de las
ideas cristianas así como por la
inspiración de la iglesia, surgen
las sociedades mutuarias.
Algunas de las características que
hacen de estas sociedades precursoras las
podemos observar en los estatutos de dos
de ellas, muy antiguas: La Sociedad de Caridad
fundada en 1864 y la Sociedad de Auxilio
Mutuo del Señor del Despojo, establecida
también en Bogotá en el año
de 1899 y que recibió su personería
jurídica en 1910.
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| Rafael
Uribe Uribe, 1859-1914 Planteó
las ideas cooperativas como parte
de su pensamiento sobre el socialismo
democrático con corte humanístico.
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En
las primeras décadas del siglo XX
un estadista colombiano, el General Rafael
Uribe Uribe planteó las ideas cooperativas
como parte de su pensamiento sobre el socialismo
democrático de corte humanístico,
en una conferencia pronunciada en el Teatro
Municipal de Bogotá en octubre de
1904 y en el discurso publicado en el primer
número del diario "El Liberal"
en el mes de abril de 1911 y al cual pertenece
el párrafo siguiente: " ..Creemos
que la intangibilidad de la propiedad es
uno de los principios tutelares de la civilización,
pues que constituye el amparo de la vida
de familia y es como la coraza de la libertad
personal, garantía, independencia
y fuente de energía humana; pero
creemos también que si el salario
moderno señala un evidente progreso
sobre la esclavitud antigua, quizás
no es el último peldaño de
la evolución, porque en lugar de
la producción de tipo monárquico
y paternalista, vendrá un día
la de tipo cooperativo, más eficaz
y justa por cuanto entrega a los obreros
mismos, esto es a los que ejecutan el trabajo
y crean el producto, la parte proporcional
que les corresponde"
Según
el libro "El Estado y la Acción
Política del Cooperativismo",
en el año de 1916, durante la administración
del presidente José Vicente Concha,
Benjamín Herrera, ministro de agricultura
y comercio, presento a consideración
del Congreso de la República el primer
proyecto cooperativo del que se tenga noticia,
respaldándolo con razones que aún
tienen vigencia para el fomento de las cooperativas
agrícolas en el país.
Hacia
1920, el Presbítero Adán Puerto,
después de un viaje a Europa donde
pudo apreciar directamente los adelantos
del sistema, se dedicó a difundir
el pensamiento cooperativo y a indicar la
necesidad de unir la actividad sindical
con las de las cooperativas. Las tesis del
sacerdote boyacense fueron expuestas de
diversas maneras y en varias oportunidades:
a partir de 1921, en el Boletín Diocesano
de la ciudad de Tunja; en los años
de 1922 y 1923, durante las jornadas de
estudios de sociales y desde el seminario
El Vigía que se editaba también
en Tunja.
Las
ideas de los precursores y el interés
de otros políticos y estadistas tuvieron
su culminación cuando el Congreso
de 1931 aprobó la primera ley cooperativa--la
número 134 de ese año- en
cuya preparación participaron juristas
conocedores del sistema.
A
partir de la década de los treinta
el desarrollo del cooperativismo se fue
incrementando satisfactoriamente. De acuerdo
don datos estadísticos, en 1933 existían
4 cooperativas cuyos asociados eran 1807;
para 1962 el número de estas entidades
llegaba a 759 con cerca de 450.000 asociados.
La
integración de las cooperativas colombianas
en organismos de grado superior se inicia
en 1959 con la fundación de la Unión
Cooperativa Nacional de Crédito UCONAL,
la que mas tarde se convertiría en
Banco Uconal, después, en 1960, la
fundación de la Asociación
Colombiana de Cooperativas ASCOOP, entidades
que promovieron la constitución y
el desarrollo de instituciones financieras
y de otro carácter como la Central
de Cooperativas de Crédito y desarrollo
Social COOPDESARROLLO, el Instituto de Financiamiento
y Desarrollo Cooperativo FINANCIACOOP (
años más tarde sería
el Banco Cooperativo de Colombia)-Seguros
La Equidad, Seguros Uconal, entre otros.
Con
apoyo estatal de entidades como la Federación
Nacional de Cafeteros y sus Comités
Departamentales y de organismos de desarrollo
regional se han promovieron diversas entidades
de integración cooperativa como las
federaciones regionales de las cooperativas
de caficultores, COOPCENTRAL, en Santander,
la Central de Cooperativas de Reforma Agraria
CECORA, la Federación Colombiana
de Productores de Leche, FEDECOLECHE y otras
federaciones de cooperativas de transporte
y federaciones o asociaciones regionales
que integran cooperativas de diversas clases.
Como ASACOOP y VITAL en Medellín,
UNICOOP en Manizales, CORDESU en Uraba,
La Federación de Cooperativas de
Ahorro y Crédito FECOFIN, UCOLLANOS
en el Meta, ACOVALLE, FEDECAUCA, entre otras.
Como
máximo organismo de integración
del los organismos de segundo grado figura
la Confederación de Cooperativas
de Colombia, CONFECOOP.
Cooperativas
de Ahorro y Crédito
En
1963, como una necesidad de actualizar la
Legislación Cooperativa se expide
el decreto 1598, el cual introduce el concepto
de la especialización y particularmente
a las cooperativas de ahorro y crédito
les permite la captación de ahorros
a través de depósitos por
parte de socios o terceros en forma ilimitada.
Durante
este tiempo, y no obstante las facultades
otorgadas por la Ley, el cooperativismo
financiero, como tal, no tuvo un desarrollo,
ni crecimiento fulgurante y no era una estrategia
empresarial, más era una timida actividad,
el ejercicio de la actividad financiera.
Solamente
después de la crisis financiera en
Colombia en 1982, las cooperativas incorporaron
estratégicamente la captación
de depósitos, y liderados por UCONAL,
comenzaron a obtener los recursos del público,
coincidente con una serie de medidas del
Gobierno nacional, orientadas a fortalecer
la estructura técnica y legal de
las instituciones financieras.
En
1985, se expidió el decreto 1659,
modificado posteriormente por el decreto
1658 de 1986, que reconoció la existencia
de organismos cooperativos de grado superior
de carácter financiero y su control
concurrente por parte de las Superintendencia
Bancaria y el entonces organismo especializado
de vigilancia y control para el sector cooperativo,
el Departamento Administrativo Nacional
de Cooperativas (DANCOOP).
Con
la expedición de la Ley 79 de 1998,
se reconoce la condición de organismos
financieros a las cooperativas de ahorro
y crédito, así como a los
organismos de integración que desarrollan
tal actividad. Se destaca en esta Ley, que
por primera vez, se permitió la organización
de instituciones financieras, en sus diversas
modalidades, bajo la naturalez jurídica
cooperativa.
De
aquí surge la posibilidad y la razón
por la cual nacieron los Bancos Cooperativos
en Colombia.
Bajo
este esquema y con el transcurso del tiempo
fue surgiendo con mucha fuerza el cooperativismo
financiero, como una estrategia de utilizar
los recursos propios de los trabajadores
o usuatios de servicios en beneficio del
propio sector, hasta llegar a manejar algo
más del 10% del ahorro interno y
convertirse las cooperativas y demás
instituciones, bajo esta naturaleza, en
una verdadera competencia para el sector
financiero tradicional.
En
1997, se incorporaron a la regulación,
algunos principios del acuerdo de Basilea,
entre otros los capitales mínimos
y la relación de solvencia, aplicables
a las cooperativas de ahorro y crédito,
que captaban recursos de asociados y de
terceros.
En
1998, fue expedida la Ley 454, que definió
el concepto de cooperativas financieras
para las que captaban depósitos de
terceros con la vigilancia de la Superintendencia
Bancaria y las cooperativas de ahorro y
crédito que captaban recursos únicamente
de sus asociados con vigilancia especializada
de la Superintendencia de la Economía
Solidaria.
Las
cooperativa tercamente continuaron con el
ánimo de la competencia con el sector
financiero de mercado abierto y confrontaron
circunstancias comunes de riesgo en el ejercicio
de la actividad finandiera, entre otras,
alta morosidad, iliquidez, etc., y que no
estuvieron en capacidad de resistir y entraron
en crisis a partir de 1997, ocasionando
la intervención del Estado para liquidar
alrededor de 45 cooperativas, las más
grandes de ahorro y crédito y especialmente
las denominadas cooperativas financieras.
En
Colombia, se registraron en 1998 alrededor
de 1.500 cooperativas de ahorro y crédito,
con actividad financiera, de las cuales
hoy solo quince aproximadamente captan ahorros
de terceros, después de existir alrededor
de 150.
Las
cooperativas no han sido sujetas de la atención
del Estado, repecto a control y vigilancia
y solo ha existido una normatividad marginal,
neutralización que apareció
una vez iniciada la crisis financiera del
sector.
En
este caso, las cooperativas solo han sido
obligadas a aplicar normas de regulación
prudencial, a partir de 1997 y en 1998 han
pasado a vigilancia de la Superintendencia
Bancaria las cooperativas que captan de
terceros, coicidiendo esta medida con la
desaparición de la mayoría
de ellas.
En
1997, se inició la crisis del sector
cooperativo colombiano, que obligó
a la liquidación de dos bancos cooperativos,
UCONAL y BANCOOP, y a la indirecta conversión
de COOPDESARROLLO en sociedad anónima
Luego de las fusiones forzosas de CUPOCREDITO
y COOPSIBATE y de recibir los activos y
pasivos de BANCOOP, COOPDESARROLLO se transforma
en el Banco MEGABANCO,S.A., COOPDESARROLLO
continúa siendo el principal accionista
del Banco, manteniendo el control del mismo.
De esta forma no quedó ningún
banco de naturaleza cooperativa.
Además,
al rededor de 50 cooperativas denominadas
financieras actualmente están en
proceso de liquidación o han sido
liquidadas, con el perjuicio causado a más
de 1.000.000 de asociados - ahorradores,
situación que fue una de las causas
para una emergencia económica decretada
por el Gobierno Nacional.
Este
proceso fue acompañado de un proceso
de reducción del sistema financiero
tradicional, cuando varios bancos fueron
intervenidos, sometidos a un proceso de
marchitamiento y otras instituciones obligadas
a fusionarse o liquidarse.
En
los últimos años, ha existido
una renuente recesión en la economía,
que ha aliñado el camino para crisis
aisladas del sector financiero tradicional
y una crisis sistémica del sector
cooperativo financiero, donde sobrevivieron
algunas instituciones que estando sometidad
al mismo riesgo, de las que están
en liquidación, lograron soportar
el pánico generado a su alrededor
y sobrevivir en medio de la crisis.
Este
marco histórico del cooperativismo
se hizo con base al documento
HISTORIA DEL MOVIMIENTO COOPERATIVO
escrito por el Doctor Carlos Uribe Garzón
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