SECTOR
COOPERATIVO PREPARADO PARA ASUMIR EL RETO DE LA
DESACELERACIÓN ECONÓMICA
El
Encuentro de Cooperativas con Actividad Crediticia
realizado por Confecoop el 28 de mayo en Bogotá,
colmó todas las expectativas tanto en número
de asistentes, como en la calidad de las exposiciones
y de los temas abordados. Más de 450 personas
se hicieron presentes en el Encuentro, entre las
que se contaban representantes de entidades públicas,
privadas y de cooperativas de todo el país.
La
instalación estuvo a cargo del Presidente
de la Junta Directiva de Confecoop, Carlos Palacino
Antía, quien presentó los resultados
trimestrales de las cooperativas con actividad financiera,
mostrando que la cartera colocada por estas entidades,
al igual que el sector financiero tradicional, se
encuentra en un periodo de desaceleración.
El saldo total de la cartera de las cooperativas
que alcanzó a marzo $6.5 billones, presenta
un crecimiento anual del 6.49%, mostrando una leve
recuperación para el trimestre.
Según
los datos suministrados, contrario al fenómeno
presentado por la cartera, tanto los depósitos
como los ahorros mantienen adecuados niveles de
crecimiento, lo que se traduce en liquidez y aumento
en las inversiones de las entidades.
También
mencionó las principales labores gremiales
adelantadas a fin de mitigar los efectos de la actual
coyuntura sobre la actividad cooperativa, como la
concertación normativa, el acercamiento con
los entes de supervisión y la banca de segundo
piso y el permanente monitoreo que se viene adelantando
en el gremio con el apoyo del Comité Nacional
de Ahorro y Crédito. Del mismo modo, abordó
los retos que tienen las cooperativas, dada la actual
situación, en especial, la dinamización
del crédito, la optimización en el
manejo del riesgo y el servicio al cliente.
Finalmente
recomendó a las entidades monitorear su entorno,
estudiar las bases sociales, hacer seguimiento a
la estructura financiera, capacitar al recurso humano
y profundizar en el uso de la tecnología.
A continuación, Ramón Imperial, Presidente
de la ACI Américas y Director de la Caja
Popular Mexicana, presentó al auditorio una
breve reseña histórica de la entidad
que dirige, la cual, como resultado de la fusión
de 62 cooperativas, se convierte en la Cooperativa
de Ahorro y Crédito más grande de
Latinoamérica, con 377 sucursales, 1.411.102
asociados, 4.500 empleados y cartera por US$983
millones.
Para
el expositor, el sistema cooperativo financiero
mexicano tiene similitudes con el colombiano, incluso,
también presenta limitantes legales frente
al sector bancario como no acceder a cámaras
de compensación, no acceso a la cuenta corriente
y no acceso a medios electrónicos de pago,
ante lo cual las cooperativas mexicanas están
promoviendo una ley que las regula de manera especial.
En
cuanto al efecto de la crisis financiera internacional,
manifestó que el sector cooperativo mexicano
si se vio afectado, incrementando los niveles de
morosidad de la cartera y desacelerando el ritmo
de colocación, hecho al que se sumó
el brote de la influenza que paralizó dicho
país por quince días generando situaciones
adicionales de incumplimiento. Mencionó además
que las cooperativas hoy ven una mayor competencia
por cuenta de una penetración de la banca
en nichos de mercado cooperativo y por el ingreso
de instituciones microfinancieras especializadas.
Por
otra parte, ilustró sobre las acciones que
se están implementado en la Caja Popular
ante su coyuntura particular: no cerrar el crédito
pero ser cuidadosos en la colocación, mantener
campañas de posicionamiento en medios de
comunicación, ser austeros en el gasto sin
dejar de lado la inversión y hacer monitoreo
del país, la región, la cartera vencida,
etc. Para
el cooperativista mexicano el cooperativismo nació
en épocas de crisis, por tanto está
hecho para dar solución a las necesidades
de las
personas y su validez está vigente. La crisis
puede ser una gran oportunidad, concluyó.
Acto
seguido, los ex Ministros de Haciendo Juan Camilo
Restrepo Salazar y Roberto Junguito Bonnet, con
la moderación de Ricardo Durán, Vicepresidente
Financiero de Coopcentral, realizaron un conversatorio
sobre la actual crisis financiera mundial, la cual,
según los expertos, es sin duda la más
profunda desde la gran depresión ocurrida
en 1.929.
Los
panelistas coincidieron en afirmar, ante el cuestionamiento
de si se está viendo la luz al final del
túnel, que el punto no es ver la luz, sino
determinar la profundidad y la forma del túnel.
Para
el Dr. Junguito, Colombia puede estar en condiciones
de salir rápidamente de la crisis, dada la
fortaleza de sus variables fundamentales, su sólido
sistema financiero interno, la liquidez de la economía,
el buen volumen de reservas internacionales y el
adecuado manejo de la política monetaria
por parte del Banco de la República.
El
Dr. Juan Camilo Restrepo afirmó que la economía
colombiana, comparándola con un automóvil,
presentó una marcha a alta velocidad, gracias
a una carretera en un muy buen estado, durante los
cuatro años previos a la crisis, pero hoy,
dadas las condiciones, dicha marcha será
a menor velocidad. Para 2009 pronostica un crecimiento
de nuestra economía del 0.5%. Considera además
que Colombia, por no tener una economía altamente
dependiente del comercio exterior, no tuvo un impacto
tan profundo como México o los países
asiáticos; sin embargo, manifiesta que no
se puede decir que el país está blindado
ante la crisis, sino que Colombia tiene unas fortalezas
que la hacen menos vulnerable.
Como
recomendaciones al sector cooperativo, el Dr. Junguito
precisó que es importante la transparencia
en las cifras de los balances, contar con un patrimonio
adecuado y aprender de la experiencia en la forma
de otorgar créditos. Hay que ser prudentes
en la colocación y austeros en el gasto,
hacer un seguimiento permanente a la cartera y monitorear
los fenómenos económicos. 
El
Dr. Juan Camilo Restrepo, respecto al sector cooperativo,
manifestó que contrario a lo ocurrido en
la crisis de las cooperativas del año 1.998,
hoy las entidades muestran signos de confianza y
están manejando unos volúmenes importantes
de recursos. Esta nueva crisis encuentra un sector
financiero con mayor transparencia, mejor supervisión,
mayor solvencia y sin problemas de liquidez.
Respecto
al manejo de la política monetaria, los dos
expertos coincidieron en afirmar que el Banco de
la República seguirá reduciendo las
tasas de interés de intervención,
puesto que no se ven presiones inflacionarias mayores.
En
materia de política fiscal, manifestaron
que, sumado al bajo margen de maniobra del Gobierno,
las decisiones que se han adoptado generan preocupación,
porque en la época de las vacas gordas no
se hicieron los ahorros pertinentes para ahora ejecutar
una política fiscal anticíclica soportada
en un incremento del gasto público. 
La
tarde comenzó con un panel en el que participaron
los doctores Enrique Valderrama Jaramillo, Superintendente
de la Economía Solidaria, y Roberto Borrás
Polanía, Superintendente Financiero, con
la moderación y comentarios de Jorge Bermúdez
Salgar, Director de Fogacoop, y Jorge Andrés
López, Gerente General de Coopcentral.
En relación con posibles signos de alarma
frente a la cartera o la liquidez de las cooperativas,
el Superintendente de la Economía Solidaria
expresó que aunque se ha presentado un incremento
de dos puntos en la cartera morosa, no es suficiente
para alarmarse debido a que las estadísticas
de todo el sistema están por encima y puntualizó
en la necesidad de examinar la posibilidad de hacer
reestructuraciones, entendidas como el otorgamiento
de condiciones distintas al deudor, con el fin de
facilitarle el pago.
Refiriéndose
a la cobranza, el Superintendente recordó
lo establecido en la Circular Básica Contable
y Financiera, en la que se señala que las
entidades deben tener en cuenta la colocación,
el seguimiento y la cobranza, como parte del proceso
de otorgamiento de créditos y recomendó
mayor rigurosidad e ingenio en los momentos en que
empiece a aumentar la mora.
Agregó
que en épocas de dificultades económicas
es probable que muchas personas migren a las cooperativas
buscando soluciones de liquidez y que esta situación
puede ser una oportunidad para crecer en el mercado,
pero examinando la capacidad de pago de las personas,
con las herramientas legales que existen hoy.
En
su intervención, el Superintendente Financiero,
Dr Roberto Borrás Polanía, indicó
que el sistema financiero colombiano comienza esta
coyuntura adecuadamente posicionado, por los índices
favorables que arroja.
En
cuanto al cooperativismo financiero, vigilado por
dicha entidad de control, comentó que las
cooperativas cuentan con $ 26.657 millones de provisión
contracíclica para la cartera comercial y
de consumo.
Frente
a la desaceleración de la cartera bruta,
el crecimiento acelerado de la cartera vencida y
el deterioro del indicador de calidad, solicitó
a las entidades profundizar los estudios macroeconómicos
y sectoriales que les permitan prever y controlar
los riesgos asumidos; así mismo, recomendó
robustecer los procesos de cobranza y fortalecer
operacionalmente a las áreas que ejercen
estas labores. En su concepto, la reestructuración
debe ser manejada con prudencia y ésta sólo
es posible si conduce a una mejora en la capacidad
de pago del deudor.
Refiriéndose
a la crisis financiera de finales de los 90 y a
la experiencia que de ésta debía tomarse,
dijo que en esa época fueron evidentes las
fallas presentadas en materia de gobierno corporativo:
preponderancia de la gestión de los administradores
sobre los consejos, débil estructura financiera
y de gestión de riesgos, adquisición
de activos improductivos, alto apalancamiento con
recursos externos, realización de operaciones
con conflicto de intereses, etc. Destacó
que merece especial atención el riesgo de
liquidez y evaluar si se cuenta con los mecanismos
adecuados para enfrentar las coyunturas de liquidez.
Señaló que el subsector cooperativo
financiero no tiene un portafolio robusto, hay una
alta concentración en CDT y también
una altísima dependencia del fondeo bancario.
Hay que pensar en instrumentos estructurales que
le permitan al subsector manejar las eventualidades
de la economía.
Finalizó
mencionando que la expectativa frente a las cooperativas
vigiladas por la Superintendencia, es una altísima
gestión de los consejos directivos, redireccionamiento
de estrategias de negocio, impulso de medidas de
contingencia frente a eventuales situaciones de
iliquidez y, en general, una mayor gestión
de los órganos de control. 
El
señor Ministro de Hacienda, Dr Oscar Iván
Zuluaga Escobar, se hizo presente en el Encuentro
e
introdujo su discurso manifestando que la actual
crisis económica es la más profunda
en los últimos ochenta años, con caídas
profundas de las economías más ricas
del mundo, destacando que Colombia, pese a ello,
ha recibido buenos comentarios por parte de organismos
como el Fondo Monetario Internacional y analistas
económicos, gracias al buen manejo económico
del último Gobierno.
Para
el Ministro, se viene aplicando una adecuada política
económica expansionista a través de
la reducción de las tasas de interés,
sin presentar fugas de capitales y manteniendo una
inflación controlada. Las reservas internacionales
son otra variable que para el Dr. Zuluaga muestran
la fortaleza de Colombia para enfrentar la crisis.
Destacó
además la fortaleza del sistema financiero,
del cual hacen parte las cooperativas, mismo que
muestra liquidez, solvencia y un buen nivel de utilidades
que ha permitido hacer provisiones y reservas adicionales.
Para el Ministro, el hecho de que Colombia este
año crezca al 0.5% o no crezca, ya la ubica
en “el club de los ganadores” en materia
económica.
Igualmente
consideró que los elementos esenciales de
la política anticíclica aplicada por
el Gobierno son: mantener la tasa de ocupación
buscando alternativas novedosas con el Servicio
Nacional de Aprendizaje SENA, impulsar obras de
infraestructura, fortalecer las redes de protección
social, reactivar el crédito hipotecario
y capitalizar el Fondo Nacional de Garantías
para que pueda expandir sus servicios a la microempresa.
Finalmente
reiteró que si bien se están sintiendo
los efectos de la crisis y que el país está
sufriendo, nuestra economía se encuentra
mejor preparada para afrontarlos. Destacó
además que Colombia mantiene vivos los canales
de inversión extranjera, señal de
que se están haciendo las cosas bien.
Luego
de la intervención del Ministro de Hacienda,
los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer
los principales aspectos jurídicos y técnicos
de la tasa de interés, la cual, de acuerdo
con lo manifestado por el Dr. Luis Fernando López
Roca, director del Departamento de Derecho Financiero
de la Universidad Externado de Colombia, cumple
un papel preponderante en el riesgo de crédito.
Agregó
que en su concepto y con base en el Código
Penal, la usura no opera para todos los negocios
pues en éste se habla de préstamos
o ventas a plazo y que la norma de usura debería
ser entendida únicamente en relación
con el interés del plazo.
Precisó
el concepto de capitalización de intereses
y señaló que ésta se diferencia
del anatocismo en el pacto previo que existe con
los deudores. La capitalización está
permitida en Colombia, salvo en los créditos
de vivienda.
Hacia
el final de la tarde, el Dr. Edgar Lasso Fonseca,
consultor experto en temas de riesgo financiero,
realizó una exposición en la que,
a través de un ejemplo numérico, mostró
el impacto que los diferentes tipos de riesgo, particularmente
el riesgo de crédito, pueden tener en la
estructura financiera de las cooperativas, mostrando
además cómo en los últimos
años las situaciones de mercado han llevado
a que la exposición al riesgo de crédito
cambie la percepción que sobre el mismo tiene
el sector financiero colombiano.
Agregó
que el haber pasado de la adopción de los
estándares del acuerdo de Basilea I al de
Basilea II, cambió la perspectiva en la administración
del riesgo, partiendo de un manejo netamente contable
a uno financiero que ha involucrado cálculos
de pérdida esperada y un análisis
estadístico más profundo para el diseño
de modelos que puedan predecir la probabilidad de
incumplimiento en los créditos otorgados.
El
experto explicó el proceso adelantado por
las entidades financieras vigiladas por la Superintendencia
Financiera en esta materia, concluyendo que lo más
importante de este tipo de procesos es la información,
tanto su calidad como su cantidad histórica,
elemento sin el cual, cualquier esfuerzo será
infructuoso.
Dijo
además que la utilización de técnicas
estadísticas para medir el riesgo no debe
ser vista como algo meramente normativo, sino que
pueden servir para realizar otros tipos de análisis
de segmentación de clientes permitiendo analizar
el riesgo no solo individualmente sino como un portafolio.
Para Lasso, un modelo estadístico es sólo
una parte del sistema de riesgo de crédito
y, a su vez, el riesgo de crédito es sólo
una parte de la matriz de riesgos de la entidad.
La
clausura del evento estuvo a cargo del doctor Luis
Fernando Ortega, subdirector de Dansocial, quien
dejó de presente la importancia del cooperativismo,
como máximo exponente de la economía
solidaria, destacando que cada vez gana más
espacio en la economía nacional. Agregó
que Dansocial, junto con Confecoop y los demás
gremios, ha venido trabajando en la elaboración
de un documento Conpes para el sector, tal como
lo señala en Plan Nacional de Desarrollo
2006- 2010, instrumento que articulará los
intereses de las organizaciones del sector con las
herramientas de política en cabeza de las
entidades públicas.