No. 889
 
01 de junio de 2009

SECTOR COOPERATIVO PREPARADO PARA ASUMIR EL RETO DE LA DESACELERACIÓN ECONÓMICA

El Encuentro de Cooperativas con Actividad Crediticia realizado por Confecoop el 28 de mayo en Bogotá, colmó todas las expectativas tanto en número de asistentes, como en la calidad de las exposiciones y de los temas abordados. Más de 450 personas se hicieron presentes en el Encuentro, entre las que se contaban representantes de entidades públicas, privadas y de cooperativas de todo el país.

La instalación estuvo a cargo del Presidente de la Junta Directiva de Confecoop, Carlos Palacino Antía, quien presentó los resultados trimestrales de las cooperativas con actividad financiera, mostrando que la cartera colocada por estas entidades, al igual que el sector financiero tradicional, se encuentra en un periodo de desaceleración. El saldo total de la cartera de las cooperativas que alcanzó a marzo $6.5 billones, presenta un crecimiento anual del 6.49%, mostrando una leve recuperación para el trimestre.

Según los datos suministrados, contrario al fenómeno presentado por la cartera, tanto los depósitos como los ahorros mantienen adecuados niveles de crecimiento, lo que se traduce en liquidez y aumento en las inversiones de las entidades.

También mencionó las principales labores gremiales adelantadas a fin de mitigar los efectos de la actual coyuntura sobre la actividad cooperativa, como la concertación normativa, el acercamiento con los entes de supervisión y la banca de segundo piso y el permanente monitoreo que se viene adelantando en el gremio con el apoyo del Comité Nacional de Ahorro y Crédito. Del mismo modo, abordó los retos que tienen las cooperativas, dada la actual situación, en especial, la dinamización del crédito, la optimización en el manejo del riesgo y el servicio al cliente.

Finalmente recomendó a las entidades monitorear su entorno, estudiar las bases sociales, hacer seguimiento a la estructura financiera, capacitar al recurso humano y profundizar en el uso de la tecnología.

A continuación, Ramón Imperial, Presidente de la ACI Américas y Director de la Caja Popular Mexicana, presentó al auditorio una breve reseña histórica de la entidad que dirige, la cual, como resultado de la fusión de 62 cooperativas, se convierte en la Cooperativa de Ahorro y Crédito más grande de Latinoamérica, con 377 sucursales, 1.411.102 asociados, 4.500 empleados y cartera por US$983 millones.

Para el expositor, el sistema cooperativo financiero mexicano tiene similitudes con el colombiano, incluso, también presenta limitantes legales frente al sector bancario como no acceder a cámaras de compensación, no acceso a la cuenta corriente y no acceso a medios electrónicos de pago, ante lo cual las cooperativas mexicanas están promoviendo una ley que las regula de manera especial.

En cuanto al efecto de la crisis financiera internacional, manifestó que el sector cooperativo mexicano si se vio afectado, incrementando los niveles de morosidad de la cartera y desacelerando el ritmo de colocación, hecho al que se sumó el brote de la influenza que paralizó dicho país por quince días generando situaciones adicionales de incumplimiento. Mencionó además que las cooperativas hoy ven una mayor competencia por cuenta de una penetración de la banca en nichos de mercado cooperativo y por el ingreso de instituciones microfinancieras especializadas.

Por otra parte, ilustró sobre las acciones que se están implementado en la Caja Popular ante su coyuntura particular: no cerrar el crédito pero ser cuidadosos en la colocación, mantener campañas de posicionamiento en medios de comunicación, ser austeros en el gasto sin dejar de lado la inversión y hacer monitoreo del país, la región, la cartera vencida, etc. Para el cooperativista mexicano el cooperativismo nació en épocas de crisis, por tanto está hecho para dar solución a las necesidades de las personas y su validez está vigente. La crisis puede ser una gran oportunidad, concluyó.

Acto seguido, los ex Ministros de Haciendo Juan Camilo Restrepo Salazar y Roberto Junguito Bonnet, con la moderación de Ricardo Durán, Vicepresidente Financiero de Coopcentral, realizaron un conversatorio sobre la actual crisis financiera mundial, la cual, según los expertos, es sin duda la más profunda desde la gran depresión ocurrida en 1.929.

Los panelistas coincidieron en afirmar, ante el cuestionamiento de si se está viendo la luz al final del túnel, que el punto no es ver la luz, sino determinar la profundidad y la forma del túnel.

Para el Dr. Junguito, Colombia puede estar en condiciones de salir rápidamente de la crisis, dada la fortaleza de sus variables fundamentales, su sólido sistema financiero interno, la liquidez de la economía, el buen volumen de reservas internacionales y el adecuado manejo de la política monetaria por parte del Banco de la República.

El Dr. Juan Camilo Restrepo afirmó que la economía colombiana, comparándola con un automóvil, presentó una marcha a alta velocidad, gracias a una carretera en un muy buen estado, durante los cuatro años previos a la crisis, pero hoy, dadas las condiciones, dicha marcha será a menor velocidad. Para 2009 pronostica un crecimiento de nuestra economía del 0.5%. Considera además que Colombia, por no tener una economía altamente dependiente del comercio exterior, no tuvo un impacto tan profundo como México o los países asiáticos; sin embargo, manifiesta que no se puede decir que el país está blindado ante la crisis, sino que Colombia tiene unas fortalezas que la hacen menos vulnerable.

Como recomendaciones al sector cooperativo, el Dr. Junguito precisó que es importante la transparencia en las cifras de los balances, contar con un patrimonio adecuado y aprender de la experiencia en la forma de otorgar créditos. Hay que ser prudentes en la colocación y austeros en el gasto, hacer un seguimiento permanente a la cartera y monitorear los fenómenos económicos.

El Dr. Juan Camilo Restrepo, respecto al sector cooperativo, manifestó que contrario a lo ocurrido en la crisis de las cooperativas del año 1.998, hoy las entidades muestran signos de confianza y están manejando unos volúmenes importantes de recursos. Esta nueva crisis encuentra un sector financiero con mayor transparencia, mejor supervisión, mayor solvencia y sin problemas de liquidez.

Respecto al manejo de la política monetaria, los dos expertos coincidieron en afirmar que el Banco de la República seguirá reduciendo las tasas de interés de intervención, puesto que no se ven presiones inflacionarias mayores.

En materia de política fiscal, manifestaron que, sumado al bajo margen de maniobra del Gobierno, las decisiones que se han adoptado generan preocupación, porque en la época de las vacas gordas no se hicieron los ahorros pertinentes para ahora ejecutar una política fiscal anticíclica soportada en un incremento del gasto público.

La tarde comenzó con un panel en el que participaron los doctores Enrique Valderrama Jaramillo, Superintendente de la Economía Solidaria, y Roberto Borrás Polanía, Superintendente Financiero, con la moderación y comentarios de Jorge Bermúdez Salgar, Director de Fogacoop, y Jorge Andrés López, Gerente General de Coopcentral.


En relación con posibles signos de alarma frente a la cartera o la liquidez de las cooperativas, el Superintendente de la Economía Solidaria expresó que aunque se ha presentado un incremento de dos puntos en la cartera morosa, no es suficiente para alarmarse debido a que las estadísticas de todo el sistema están por encima y puntualizó en la necesidad de examinar la posibilidad de hacer reestructuraciones, entendidas como el otorgamiento de condiciones distintas al deudor, con el fin de facilitarle el pago.

Refiriéndose a la cobranza, el Superintendente recordó lo establecido en la Circular Básica Contable y Financiera, en la que se señala que las entidades deben tener en cuenta la colocación, el seguimiento y la cobranza, como parte del proceso de otorgamiento de créditos y recomendó mayor rigurosidad e ingenio en los momentos en que empiece a aumentar la mora.

Agregó que en épocas de dificultades económicas es probable que muchas personas migren a las cooperativas buscando soluciones de liquidez y que esta situación puede ser una oportunidad para crecer en el mercado, pero examinando la capacidad de pago de las personas, con las herramientas legales que existen hoy.

En su intervención, el Superintendente Financiero, Dr Roberto Borrás Polanía, indicó que el sistema financiero colombiano comienza esta coyuntura adecuadamente posicionado, por los índices favorables que arroja.

En cuanto al cooperativismo financiero, vigilado por dicha entidad de control, comentó que las cooperativas cuentan con $ 26.657 millones de provisión contracíclica para la cartera comercial y de consumo.

Frente a la desaceleración de la cartera bruta, el crecimiento acelerado de la cartera vencida y el deterioro del indicador de calidad, solicitó a las entidades profundizar los estudios macroeconómicos y sectoriales que les permitan prever y controlar los riesgos asumidos; así mismo, recomendó robustecer los procesos de cobranza y fortalecer operacionalmente a las áreas que ejercen estas labores. En su concepto, la reestructuración debe ser manejada con prudencia y ésta sólo es posible si conduce a una mejora en la capacidad de pago del deudor.

Refiriéndose a la crisis financiera de finales de los 90 y a la experiencia que de ésta debía tomarse, dijo que en esa época fueron evidentes las fallas presentadas en materia de gobierno corporativo: preponderancia de la gestión de los administradores sobre los consejos, débil estructura financiera y de gestión de riesgos, adquisición de activos improductivos, alto apalancamiento con recursos externos, realización de operaciones con conflicto de intereses, etc. Destacó que merece especial atención el riesgo de liquidez y evaluar si se cuenta con los mecanismos adecuados para enfrentar las coyunturas de liquidez. Señaló que el subsector cooperativo financiero no tiene un portafolio robusto, hay una alta concentración en CDT y también una altísima dependencia del fondeo bancario. Hay que pensar en instrumentos estructurales que le permitan al subsector manejar las eventualidades de la economía.

Finalizó mencionando que la expectativa frente a las cooperativas vigiladas por la Superintendencia, es una altísima gestión de los consejos directivos, redireccionamiento de estrategias de negocio, impulso de medidas de contingencia frente a eventuales situaciones de iliquidez y, en general, una mayor gestión de los órganos de control.

El señor Ministro de Hacienda, Dr Oscar Iván Zuluaga Escobar, se hizo presente en el Encuentro e introdujo su discurso manifestando que la actual crisis económica es la más profunda en los últimos ochenta años, con caídas profundas de las economías más ricas del mundo, destacando que Colombia, pese a ello, ha recibido buenos comentarios por parte de organismos como el Fondo Monetario Internacional y analistas económicos, gracias al buen manejo económico del último Gobierno.

Para el Ministro, se viene aplicando una adecuada política económica expansionista a través de la reducción de las tasas de interés, sin presentar fugas de capitales y manteniendo una inflación controlada. Las reservas internacionales son otra variable que para el Dr. Zuluaga muestran la fortaleza de Colombia para enfrentar la crisis.

Destacó además la fortaleza del sistema financiero, del cual hacen parte las cooperativas, mismo que muestra liquidez, solvencia y un buen nivel de utilidades que ha permitido hacer provisiones y reservas adicionales. Para el Ministro, el hecho de que Colombia este año crezca al 0.5% o no crezca, ya la ubica en “el club de los ganadores” en materia económica.

Igualmente consideró que los elementos esenciales de la política anticíclica aplicada por el Gobierno son: mantener la tasa de ocupación buscando alternativas novedosas con el Servicio Nacional de Aprendizaje SENA, impulsar obras de infraestructura, fortalecer las redes de protección social, reactivar el crédito hipotecario y capitalizar el Fondo Nacional de Garantías para que pueda expandir sus servicios a la microempresa.

Finalmente reiteró que si bien se están sintiendo los efectos de la crisis y que el país está sufriendo, nuestra economía se encuentra mejor preparada para afrontarlos. Destacó además que Colombia mantiene vivos los canales de inversión extranjera, señal de que se están haciendo las cosas bien.

Luego de la intervención del Ministro de Hacienda, los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer los principales aspectos jurídicos y técnicos de la tasa de interés, la cual, de acuerdo con lo manifestado por el Dr. Luis Fernando López Roca, director del Departamento de Derecho Financiero de la Universidad Externado de Colombia, cumple un papel preponderante en el riesgo de crédito.

Agregó que en su concepto y con base en el Código Penal, la usura no opera para todos los negocios pues en éste se habla de préstamos o ventas a plazo y que la norma de usura debería ser entendida únicamente en relación con el interés del plazo.

Precisó el concepto de capitalización de intereses y señaló que ésta se diferencia del anatocismo en el pacto previo que existe con los deudores. La capitalización está permitida en Colombia, salvo en los créditos de vivienda.

Hacia el final de la tarde, el Dr. Edgar Lasso Fonseca, consultor experto en temas de riesgo financiero, realizó una exposición en la que, a través de un ejemplo numérico, mostró el impacto que los diferentes tipos de riesgo, particularmente el riesgo de crédito, pueden tener en la estructura financiera de las cooperativas, mostrando además cómo en los últimos años las situaciones de mercado han llevado a que la exposición al riesgo de crédito cambie la percepción que sobre el mismo tiene el sector financiero colombiano.

Agregó que el haber pasado de la adopción de los estándares del acuerdo de Basilea I al de Basilea II, cambió la perspectiva en la administración del riesgo, partiendo de un manejo netamente contable a uno financiero que ha involucrado cálculos de pérdida esperada y un análisis estadístico más profundo para el diseño de modelos que puedan predecir la probabilidad de incumplimiento en los créditos otorgados.

El experto explicó el proceso adelantado por las entidades financieras vigiladas por la Superintendencia Financiera en esta materia, concluyendo que lo más importante de este tipo de procesos es la información, tanto su calidad como su cantidad histórica, elemento sin el cual, cualquier esfuerzo será infructuoso.

Dijo además que la utilización de técnicas estadísticas para medir el riesgo no debe ser vista como algo meramente normativo, sino que pueden servir para realizar otros tipos de análisis de segmentación de clientes permitiendo analizar el riesgo no solo individualmente sino como un portafolio. Para Lasso, un modelo estadístico es sólo una parte del sistema de riesgo de crédito y, a su vez, el riesgo de crédito es sólo una parte de la matriz de riesgos de la entidad.

La clausura del evento estuvo a cargo del doctor Luis Fernando Ortega, subdirector de Dansocial, quien dejó de presente la importancia del cooperativismo, como máximo exponente de la economía solidaria, destacando que cada vez gana más espacio en la economía nacional. Agregó que Dansocial, junto con Confecoop y los demás gremios, ha venido trabajando en la elaboración de un documento Conpes para el sector, tal como lo señala en Plan Nacional de Desarrollo 2006- 2010, instrumento que articulará los intereses de las organizaciones del sector con las herramientas de política en cabeza de las entidades públicas.

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