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La
mitad norte, desde Alsacia al este hasta
la Bretaña al oeste, es la prolongación
de la región montañosa
de Europa Central, con montañas
(Vosgos) y mesetas poco elevadas y colinas.
En el centro se encuentra el Macizo
Central; al sudeste los Alpes; al sur
la región mediterránea
con cadenas de montañas (Pirineos)
y planicies. Los cereales, principal
producción agrícola, ocupan
la mitad de la superficie cultivada;
el trigo se produce en todo el país
(principalmente en el norte y en la
cuenca parisiense). Las viñas
ocupan la región mediterránea.
Los principales recursos minerales son:
carbón, hierro (en la cuenca
de Lorena) y bauxita (en el sur del
país). La dependencia de la energía
nuclear constituye un grave problema.
En 1991 funcionaron 56 reactores en
el país, muchos de ellos de más
de 20 años de uso, que generaron
un total de 314.000 millones de kw horas,
más de la mitad del consumo nacional;
el país es el segundo productor
de energía nuclear después
de Estados Unidos. Funciona además
una fábrica de reprocesamiento
nuclear y de generación de plutonio.
El
nacimiento del cooperativismo en Francia
En Francia y en Inglaterra las primeras
cooperativas fueron creadas durante
los años 1830-1850, sobre la
base de reglas comunes que hoy en día
sirven aún de fundamento a las
cooperativas. Se trata particularmente
de las reglas siguientes :
- La
doble cualidad : socios - usuarios
y recíprocamente
- Adhesión
libre
- Poder
democrático : una persona,
un voto
-
Repartición de los excedentes
entre los miembros a prorrata de
sus operaciones con la cooperativa
- Tasa
de interés limitado sobre
el capital aportado
Los
estatutos de las diferentes categorías
de cooperativas (estatutos sectoriales)
han sido elaborados durante el período
siguiente (1890-1920), en particular
por las leyes del 10 de diciembre de
1915, respecto a las cooperativas de
producción, del 13 de marzo de
1971 respecto a los Bancos Populares,
del 7 de mayo de 1917 cuyo objetivo
consistía en la organización
del crédito para las cooperativas
de consumo y del 5 de agosto de 1920
sobre las cooperativas agrícolas
y el crédit mutuel agrícola
(crédito mutuo agrícola).
Las principales características
de estas diferentes leyes son las siguientes
:
- Definen
el objeto de estas instituciones
y de su condición de miembro.
Plantean el principio de la doble
cualidad, de socio o de utilizador,
que rige en las relaciones entre
el agrupamiento de personas y la
empresa en el seno de la sociedad
cooperativa ;
- También
plantean el principio de la "
ristourne" (bonificación)
de la cual se benefician los socios
en general, los socios empleados
y los empleados no asociados en
las SCOP (cooperativas obreras de
producción);
- Las
leyes sectoriales no hacen referencia
a las otras reglas o principios
cooperativos : la unicidad de los
votos o la igualidad de las personas
asociadas, la limitación
del interés sobre el capital,
"la indivisibilidad" de
las reservas. La ley del 10 de diciembre
de 1915 para las SCOP, la de 1917
para las cooperativas de consumo
no mencionan, por lo tanto, la regla
"una persona - un voto".
La ley del 13 de marzo de 1917 (y
sus decretos de aplicación
de 1918 y de 1936) autorizaba explícitamente
a los Bancos Populares a proporcionar
los votos al número de acciones.
La
ley n°47-1775 del 10 de septiembre
de 1947 que estatuye sobre las cooperativas,
reúne en un texto único
el conjunto de reglas comunes de las
diferentes instituciones cooperativas.
Establece los principios que definen
las cooperativas en relación
con las sociedades clásicas y
fija de manera muy general sus modalidades
de funcionamiento. Las principales características
de este texto son las siguientes :
- Traduce
por primera vez al derecho francés
los principios cooperativos sacados
desde el comienzo del siglo por
la Alliance Coopérative Internationale
(Alianza Cooperativa Internacional)
y aplicados por las cooperativas
mucho antes de que hayan sido consagrados
en el derecho positivo.
- La
ley de 1947, que viene después
de las leyes particulares, reserva
la posibilidad a las mismas de ir
contra las reglas generales que
ella instituye.
- Esta
ley da una definición general
de las cooperativas en su artículo
primero
- Fija
las reglas de base a las cuales
están sometidas las sociedades
cooperativas.
- Las
cooperativas (a excepción
de las cooperativas agrícolas
que no son ni sociedades civiles
ni comerciales, artículo
L.521-1 del código rural)
son sociedades civiles o comerciales
según su objeto o su forma.
Su capital puede ser fijo o más
generalmente variable. Las partes
son nominativas y cedibles. Es decir,
la regla de apropriación
colectiva de los beneficios reinvertidos
en las actividades de la empresa
tiene como consecuencia, en caso
de liquidación, una devolución
desinteresada del activo neto, sea
a otras cooperativas o uniones de
cooperativas, sea a otras obras
de interés general o profesional.
- Suministra
un primer marco jurídico
a las cooperativas que no tenían
(o no lo tenían aún)
un estatuto particular o de referencia:
los comerciantes por ejemplo.
- Forma,
en definitiva, el estatuto de base
de las cooperativas sin estatuto
particular, tales como el Crédit
Mutuel.
Clasificación
de ls sociedades cooperativistas
Para una presentación del conjunto,
las instituciones son reagrupadas en
general en dos subgrupos :Las cooperativas
no financieras ( las cooperativas de
utilizadores o usuarios, - las cooperativas
empresariales, las cooperativas de producción
y las cooperativas de mano de obra)
y los establecimientos de crédito.
A.
Las cooperativas no financieras
Este subgrupo reúne, según
el orden cronológico de adopción
de sus estatutos legales actuales
:
- Las
cooperativas de utilizadores o usuarios
Las sociedades cooperativas de consumo
(1917) ;
Las sociedades cooperativas de vivienda
(1971) ;
- Las
cooperativas empresariales.
las sociedades cooperativas de agricultores
(1972) ;
las sociedades cooperativas de artesanos
(1983) ;
las cooperativas de transporte (1949)
;
las cooperativas marítimas
o de interés marítimo
(1983) ;
las cooperativas de detallistas
(1972) ;
las demás empresas cooperativas
(1983).
- Las
cooperativas de producción
y de mano de obra
Las cooperativas obreras de producción
(1978)
B.
Les Unions d'économie sociale
(Uniones de economía social)
C.
Los establecimientos de crédito
Se
trata en particular de los establecimientos
siguientes : El Crédit Agricole
Mutuel, los Bancos Populares, el Crédit
Mutuel, el Crédit Coopératif,
el Crédit Maritime Mutuel, las
sociedades de caución mutuas
y las sociedades cooperativas de banco,
sin omitir las Cajas de Ahorro y de
previsión.
Las
sociedades cooperativas han esto sometidas
a lo largo de los años 1990 a
1997, sobre todo a las dificultades
económicas y financieras con
las cuales todas las empresas industriales
o comerciales se han visto confrontadas.
Ni su estatuto ni su modo de organización
les sirvió para precaver las
consecuencias de la liberalización
del comercio exterior, la competencia
o una situación económica
deprimida. No obstante, la naturaleza
particular de la sociedad cooperativa,
una asociación fundada sobre
valores de igualidad de los socios en
la dirección de la empresa y
de solidaridad, representa una ventaja
a la vez moral y material que les ha
permitido desarrollarse en un período
de crisis económica. El movimiento
coopertivo reúne alrededor de
una filosofía y de reglas comunes
unos sectores de importancia variable.
- La
Cooperativa agrícola, con
una cifra de negocios global de
unos 400 mil millones de francos,
reagrupa el 90% de las explotaciones
agrícolas y representa más
del 30 % de cuotas de mercado de
la industria agro-alimenticia. Las
transformaciones de la agricultura
francesa durante la segunda parte
del siglo XX han tenido consecuencias
directas sobre las empresas cooperativas
agrícolas : disminución
del número de explotaciones
(680 000 en 1997 frente a un poco
más de 2,3 millones en 1955),
que afecta en particular a las explotaciones
con menos de 10 hectáreas
(244 000 frente a 1,3 millones en
1955) ; de esta disminución
sacan esencialmente provecho las
explotaciones con más de
50 hectáreas
( 192 000 en 1997 frente a 95 000
en 1955).
- Con
un peso económico mucho más
modesto, las cooperativas marítimas
tienen en su sector específico
de la pesca y de los cultivos marítimos
una importancia comparable a la
de los pescadores cuyos afiliados
representan alrededor del 80% de
la pesca francesa.
- Las
cooperativas de comerciantes o del
artesanado representan una parte
más modesta de su sector
profesional (1 % de la cifra de
negocios y 0,5 % de la plantilla
asalariada para las cooperativas
artesanales según los datos
disponibles para el año 1993
y 6,5% de cuota de mercado del comercio
al por menor para las cooperativas
de comerciantes afiliados a la UFCC
en 1998).
Sin
embargo, estos sectores, caracterizados
por una tasa importante de reposición
de sociedades, progresan desde 1990
tanto en cifra de ventas como también
en número de sociedades porque
este movimiento refleja la necesidad
para los profesionales de una reagrupación
de sus empresas y de un refuerzo de
tener que asociarse frente a un entorno
muy competitivo. Estas tendencias se
hacen sentir igualmente en las cooperativas
de transporte terrestre cuyo número
aumenta en un 50% durante el período
de 1990-1997 y cuya cuota de participación
en la facturación total de las
empresas de transporte se ha más
que duplicado. (1,2 % en 1990 y 3 %
en 1997).
Para
las cooperativas agrícolas no
puede existir un desarrollo sostenible
de los territorios sin un proyecto económico
capaz de fijar el valor añadido
y el empleo : esta convicción
es a su manera innovadora en la medida
en que rompe con una visión maniquea
que tiende a difundirse y que opone
por un lado la esfera de la economía
dirigida por la mundialización
y por otro lado la esfera de lo social,
destinada a curar las lesiones que inflige
esta globalización a los seres
humanos y a los territorios. El proyecto
de las empresas cooperativas es bien
diferente : las sociedades de personas
están doblemente ligadas al territorio
por sus socios y el origen de sus capitales,
pero también por la naturaleza
de sus actividades y la proveniencia
de la materia prima agrícola
que ellas colectan, transforman y comercializan.
Logrando valorizar los productos de
sus afiliados sobre los mercados cada
vez más competitivos, desarrollando
útiles industriales y comerciales
eficientes, las cooperativas perpetúan
la actividad de sus afiliados en sus
lugares de producción, acompañando
la instalación de jóvenes
agricultores, es así que son
los actores mayores de la actividad
social y económica de los territorios.
Las
PYMES o grupos grandes constituyen un
trenzado económico en el conjunto
de las zonas rurales donde se revelan
muchas veces empresarios de primer orden
en el municipio o en el departamento
y a veces son la única defensa
contra el empobrecimiento de una zona.
Cada año más de 10 mil
millones de Francos eran invertidos
por las empresas cooperativas, con efectos
sobre sectores de actividad tan variados
como la construcción y el transporte,
el maquinismo, el mantenimiento, los
servicios. Su papel en la vida diaria
de los agricultores y habitantes de
las zonas rurales es esencial : centros
de recolección, libres servicios
agrícolas, estructuras de proximidad
animadas por una red de personal disponible
y competente.... tantos lugares que
animan la vida social. En los años
venideros, las cooperativas deben asumir
más que nunca frente a sus territorios
una doble responsabilidad: La primera
es crear siempre más riqueza
y para ello innovar, aprovechar las
oportunidades que permitirán
construir proyectos económicos
fiables para los agricultores, para
la cooperativa y para su región.
Ser excelente en el oficio de base sigue
siendo, bien entendido, el primer imperativo
: es un zócalo indispensable
para sostener los proyectos de diversificación
y de transformación de los productos
agrícolas ; proyectos portadores
de valor agregado en beneficio de nuestros
afiliados, en beneficio también
de la inversión y del empleo
asalariado.
Crear
riqueza significa muchas veces también
actuar junto o asociado con otros actores,
sea para compartir el know how, sea
para asegurar la solidez financiera
del proyecto, es decir, implicarse completamente
en la economía local y regional.
La segunda responsabilidad de las cooperativas
frente a su territorio consiste en protegerlo,
respetarlo en particular en cuanto a
su dimensión ambiental. Actualmente
ya no se puede producir sin ocuparse
de las consecuencias sobre los medios
naturales. Tienen a este respeto una
responsabilidad como empresa pero también
frente a sus afiliados para los cuales
juegan un papel valioso de consejos
y de preconización. Transformándose
en socios inevitables para la protección
del medio ambiente, las empresas cooperativas
fortalecen frente a la sociedad su legitimidad
y su credibilidad de actor económico.
Para acompañar a las cooperativas
en su compromiso, la CFCA (La Coopération
Agricole Française) se moviliza
y propone, ella también, proyectos
innovadores. Ella dirige una acción
determinante para que los Contratos
territoriales de explotación
integren las gestiones correspondientes
y el vínculo necesario con el
mercado, y para hacer reconocer el papel
más importante de las cooperativas
en la elaboración de proyectos
colectivos locales. Las cooperativas
tienen efectivamente su buena razón
de existir para acompañar a los
agricultores, y en primer lugar a sus
socios, en la elaboración y puesta
en marcha de un proyecto global de explotación
que asocie estrechamente la creación
de valor añadido, el empleo y
el respeto del medio ambiente. En la
reflexión sobre los primeros
CTE, determinadas cooperativas han jugado
un papel definitivo y no han tardado
en ser innovadoras en sus propuestas.
Por lo demás, la CFCA ha intervenido
para que los textos reglamentarios de
aplicación otorguen el espacio
necesario a las cooperativas como portadoras
de proyectos colectivos, en particular
respecto a ramos territorializados,
y para que se reconozca la necesidad
de la organización económica.
Innovar significa también la
acción en el ámbito del
medio ambiente. Como precursores del
desarrollo de una agricultura razonada,
las cooperativas han invertido en la
investigación y en la experimentación
para crear los útiles de racionalización
de las prácticas agrícolas
; han instalado redes de consejo eficientes
a fin de desarrollar en el mayor número
posible de afiliados estas prácticas
que respeten el medio ambiente. Con
la operación "agriculture
raisonnée ; la preuve sur le
terrain " (agricultura razonada
; la prueba sobre el terreno), la CFCA
ha organizado a lo largo del año
une serie de visitas ilustrando esta
implicación dinámica de
las cooperativas. Es precursora también
la introducción del volet vert
(hoja verde) en nuestro útil
de seguros "qualité Agri",
la confianza permitirá asegurar
a los clientes de las cooperativas,
el respeto del medio ambiente y el respeto
de la calidad, desde el primer eslabón
de la cadena agro-alimentaria.
Finalmente
la CFCA es innovadora también
proponiendo a las cooperativas que reflexionen
sobre un nuevo trámite; el balance
social. Su finalidad consiste en llegar
a una apreciación de la acción
global de una empresa y en no limitarse
sólo a sus resultados contables
y financieros. El proyecto probado a
partir del 2000 en unas cincuenta cooperativas
piloto, fue organizado con base a una
evaluación que integró
cinco ámbitos ligados a las especificidades
cooperativas : el funcionamiento cooperativo
y la promoción de las personas
ocuparán allí una plaza
importante. La acción de la cooperativa
pudo así evaluar su impacto sobre
la actividad y los empleos locales,
sobre la instalación de jóvenes
agricultores, su participación
en la vida local y la creación
de un enlace social, sus relaciones
con el mundo educativo, su papel en
las operaciones ambientales y en la
valoración de los paisajes. Esta
evaluación es una prueba de la
voluntad de los cooperativistas de adelantar
continuamente para hacer vivir la originalidad
y las especificidades del estatuto cooperativo
; una herramienta valiosa para enriquecer
el diálogo que las cooperativas
agrícolas intentan mantener con
todos los actores que dan vida a las
regiones de Francia. |