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| La
ciudad de Taxco de Alarcón,
en el estado de Guerrero |
El
pueblo mexicano se forma del mestizaje
de los pueblos mesoamericanos y los
conquistadores españoles. Los
pueblos indígenas representan
un 30% de la población nacional,
de los 56 grupos indígenas los
más importantes son: tarahumaras,
nahuas, huicholes, purépechas,
mixtecos, zapotecas, lacandones, otomíes,
totonacas, mayas y otros. Un número
significativo de mexicanos (32 millones,
en 2000) vive en los Estados Unidos.
Ocupa
la porción meridional de América
del Norte. La mayor parte del territorio
está conformado por cadenas montañosas,
entre las que se destacan la Sierra
Madre Occidental, sobre el Pacífico,
la Sierra Madre Oriental sobre el Golfo
de México, la Sierra Madre del
Sur y la Sierra Neovolcánica
Transversal, al centro. Los climas van
desde el seco, desértico y estepario
en el norte, hasta el tropical lluvioso
en el sureste, pasando por el templado
en la altiplanicie central, donde se
concentra el grueso de la población.
El subsuelo ofrece abundantes yacimientos
de hidrocarburos, tanto en tierra firme
como en su plataforma continental. Debido
a la diversidad climática, la
vegetación es variada; se destacan,
por su importancia económica,
las selvas del sureste y los bosques
templados sobre las laderas de la Sierra
Neovolcánica. La red hidrográfica
es relativamente escasa y distribuida
en forma desigual sobre el territorio.
La contaminación del aire, el
agua y la tierra es grande en las zonas
industriales. La deforestación
alcanza a 6 mil kilómetros cuadrados
por año. Ciudad de México
y las zonas urbanas de la frontera con
EEUU sufren altos niveles de contaminación
atmosférica.
El
cooperativismo mexicano, a lo largo
de su historia no pasó de ser
un movimiento de dimensiones minúsculas,
opacado por el sindicalismo, y cuyos
telones de fondo, la intervención
estatal y la desorganización
de la clase obrera, incidieron más
en su lento desarrollo que en el éxito
del mismo. Existe escasa literatura
sobre el tema. En México, tan
sólo Rosendo Rojas Coria ha desarrollado
una obra monumental en materia cooperativa
El Tratado de Cooperativismo Mexicano,
publicado en 1952; fuera de él
lo que podemos encontrar son autores
cuya aportación es breve, pero
no por ello menos significativa (Ramón
P. de Negri, Rafael Mallén, entre
otros), de hecho la mayoría de
éstos autores estuvieron relacionados
con el gobierno, más que con
grupos proletarios. Lo cual conduce
a observar una característica
fundamental del cooperativismo mexicano,
éste más que ser propiciado
en el seno de las masas, es las más
de las veces, una política, una
ideología o un experimento impulsado
desde arriba.
Sin
embargo, pese a haber sido una forma
de organización con dimensiones
más pequeñas que las del
sindicalismo, el cooperativismo es fundamental
para entender el desarrollo de la clase
obrera en México, ya que involucra
no sólo la ideología,
sino las formas de negociación
entre clases. Es interesante observar
cómo este sistema de organización
se convierte en un instrumento de legitimación
de poder y control estatal. Por tanto
su contribución, más allá
de ser cuantitativa (unidades de producción,
socios en cooperativas, producción,
etc.), es cualitativa (su legado ideológico
y la preservación de éste
hasta la actualidad).(Olvera López,
Adriana. "El Sistema Cooperativo
Industrial Mexicano", 1929-1958,
UNAM-FE, México, 2001, pág.
I-II)
En
el México precolombino, los pueblos
indígenas, particularmente los
nahuas, se integraban con parientes,
amigos y aliados. Un consejo de ancianos
jefaturado por el pariente de mayor
edad, dirigía la organización
de la comunidad, llevaba un registro
o censo de la población para
saber el número de individuos
aptos para el trabajo en el campo, distribuía
las tierras laborables entre los hombres
aptos para ese trabajo, etc... y nombraba
a los que debía vigilar que todo
se efectuase de conformidad con lo ordenado.
El centro ceremonial, el templo, la
escuela, el almacén de granos,
semillas y otros productos, y las obras
generales de la población, se
hacían mediante el trabajo en
común conforme a las aptitudes
y destrezas de cada caso. Todos debían
trabajar, excepto los menores de edad
y los imposibilitados físicamente.
Prácticamente no había
clase ociosa, pues los que no trabajaban
eran arrojados de la comunidad. Al consejo
de ancianos se le entregaba el producto
de las siembras, del cual destinaba
una parte (5%) para pagar el tributo
al gobierno central; otra parte (10%)
la reservaba en previsión de
malos tiempos, como sequías,
heladas u otras eventualidades, como
la guerra. El resto se destinaba a satisfacer
las necesidades de los trabajadores
y su familia, así como para sostener
a los no aptos para el trabajo.
Durante
la época colonial, funcionaban
los "pósitos" que eran
almacenes comunales en los que los indígenas
depositaban el producto de sus cosechas,
en prevención de malas temporadas.
Con ello tenían derecho a recibir
lo necesario para el sustento propio
y de sus familias, en tiempo de escasez.
Otro ejemplo de cooperativismo primitivo
mexicano fueron los pueblos hospitales,
fundados por el obispo Vasco de Quiroga,
en Michoacán, alrededor de 1550,
que sirvieron para atenuar el disgusto
de los tarascos contra las acciones
del conquistador Nuño de Guzmán.
A finales del siglo XVIII y principios
del XIX, nacieron en Europa las primeras
ciudades de ayuda mutua y comunidades
agrícolas, con el propósito
de proteger y fortalecer a la clase
trabajadora. En 1873, a 30 años
del movimiento histórico de los
Pioneros de Rochdale, nació en
México la primera cooperativa
de producción, formada por sastres,
a la que siguieron otras, de carpinteros
y sombrereros. En 1876, los obreros
ferroviarios de la Estación Buenavista
del Distrito Federal, constituyeron
la primera sociedad cooperativa de consumo.
Así nacen las primeras cooperativas
en México, que obtienen reconocimiento
legal en 1889,cuando en el código
de comercio se les reconoce como "unidades
económicas, con características
de organización y funcionamiento
diferentes a las de la empresa privada."
Al iniciarse el siglo XX, las actividades
cooperativas en nuestro país
eran escasas y poco significativas y
no tuvieron avances en esa época.
Los largos años de dictadura
del Presidente Porfirio Díaz
habían adormecido y frenado los
ideales cooperativos. Un antecedente
revolucionario del cooperativismo es
el "Centro Mutuo Cooperativo de
México", cuyos miembros
eran decididos partidarios de don Francisco
I. Madero. Por esa razón, al
triunfar la Revolución Mexicana,
el movimiento cooperativo obtuvo su
anhelada oportunidad de avance y expansión.
Durante la época postrevolucionaria,
de 1911 a 1926, el cooperativismo empezó
a crecer, a pesar de no existir todavía
un marco jurídico propio. Por
todo el país surgieron cooperativas
dedicadas a la pesca, transportes, artes
gráficas, consumo y servicios
diversos. El cooperativismo mexicano
reiniciaba así su trayectoria
histórica, al buscar alcanzar
planos superiores, por tanto tiempo
anhelados.
Ahora,
el Presidente Plutarco Elías
Calles está considerado como
el pionero del cooperativismo mexicano,
por promulgar la Primera Ley Cooperativa
en 1927 y crear el marco jurídico
para la actividad cooperativa. Seis
años después, en 1933,
el Presidente Abelardo L. Rodríguez
promulgó la Segunda Ley Cooperativa,
con la intención de mejorar el
sentido social de la primera ley. En
1938, el Presidente Lázaro Cárdenas,
considerado el gran promotor del cooperativismo
mexicano, promulgó una revolucionaria
Ley General de Sociedades Cooperativas,
que originó el desarrollo social
y económico del nuevo cooperativismo
mexicano. Los grandes retos que tuvo
que enfrentar el cooperativismo mexicano
dieron como resultado el surgimiento
de una gran cantidad de destacados ideólogos
y líderes sociales, que fincaron
las bases de la doctrina cooperativa
y supieron guiar con gran sentido social
al movimiento cooperativo mexicano.
Entre ellos, podemos mencionar a: Rosendo
Rojas Coria, Antonio Salinas Puente,
Gerardo Gómez Castillo, Joaquín
Cano Jáuregui y Salvador Loredo
Torres, quienes han entregado su esfuerzo
y sabiduría para impulsar al
cooperativismo nacional.
Destaca también la figura de
Isauro Alfaro Otero, principal fundador
de la decana cooperativa Alijadores
de Tampico, constituida en 1917. Un
lugar especial en la historia del cooperativismo
nacional lo ocupa el gran dirigente
social que fue Don Guillermo Álvarez
Macías, quien está considerado
como el forjador del cooperativismo
moderno, cuya filosofía fue:
"compartir el progreso social y
económico, para elevar el nivel
de vida del trabajador y de su familia".
El señor Álvarez Macías
mantuvo siempre la convicción
de que "la organización
en las cooperativas debe tener, y en
eso radica su principal valor, un avanzado
sentido social y humano". Todas
sus palabras, quedaron respaldadas por
los hechos, pues el señor Álvarez
Macías fue un sembrador de la
justicia social y un activo promotor
de las ideas cooperativas. Su pensamiento
y su obra, plasmadas en la cooperativa
Cruz Azul, quedan como un alentador
ejemplo a seguir por las nuevas generaciones
de cooperativistas mexicanos. Las invaluables
aportaciones de estos destacados ideólogos
fundaron la filosofía mexicana
que establece que: "el cooperativismo
debe estar dirigido a compartir el progreso
y que nuestro camino debe estar trazado
por la unidad".
El
crédito cooperativo ha existido
en México desde finales del siglo
XIX y principios del siglo XX a través
de cajas de ahorro rurales, que tuvieron
como propósito ayudar a las clases
económicamente desprotegidas.
En su versión moderna, las cajas
surgieron en México en el año
1951 con características similares
a las que actualmente opera, basado
en su funcionamiento en esquemas autorregulatorios.
En su esencia fueron promovidas por
sacerdotes de la iglesia católica,
los cuales vieron en estos instrumentos,
una forma de servicio social a sus feligreses.
Aún y cuando hoy la iglesia no
participa en el movimiento, este cuenta
con un gran ingrediente de mística
de los inicios.
En
el movimiento cooperativo mexicano se
destaca principalmente la banca social,
las uniones de crédito representan
una gran fuerza económica, especialmente
para el sector rural. En el año
1995, las operaciones crediticias llegaron
a 934,146 Nuevos Pesos de los cuales
recuperaron 564,270 Nuevos Pesos.
El
Movimiento de Cajas Desjardins colaborará
con el gobierno mexicano para reformar
el ahorro y crédito de ese país.
Développement international Desjardins
(DID), una filial del Movimiento Desjardins,
acaba de obtener un contrato para apoyar
la aplicación de una ley, de
inminente aprobación, la cual
permitirá dar mayor seguridad
a los ahorros de la población
mexicana y garantizar el crecimiento
del sector financiero popular de ese
país. La intervención
será financiada enteramente por
el gobierno mexicano. Esta noticia fue
confirmada hoy durante una reunión
en la que participaron el Presidente
de México, Vicente Fox Quesada,
y el Presidente del Movimiento Desjardins,
Alban D'Amours, y que contó con
la presencia del Sr. Bernard Landry,
Primer Ministro de Quebec. Los servicios
de DID fueron elegidos por su amplia
experiencia en materia financiera en
los países emergentes.
El
contexto en el que operan las cooperativas
financieras mexicanas es complejo, ya
que funcionan bajo diversas formas jurídicas
y con una supervisión que necesita
ajustes. Los conocimientos y experiencia
de DID permitirán implantar siete
unidades de control en todo el país,
inspiradas en el principio de supervisión
delegada, un concepto que caracteriza
la ley quebequense que rige las cajas
Desjardins.
Este
mandato se agrega al que DID realiza
desde 1998 en asociación con
el estado de Guanajuato y tres redes
cooperativas que agrupan unos 600.000
socios y activos por valor de 600 millones
de dólares norteamericanos. Uno
de puntos importantes de esta intervención
fue la creación de una unidad
común de control (UNICIM) que
recientemente obtuvo la certificación
ISO 9002 por la calidad de sus trabajos,
procedimientos y herramientas. En ocasión
de la visita de delegaciones de altos
funcionarios mexicanos al Movimiento
Desjardins, el gobierno mexicano se
manifestó interesado en reproducir
el modelo de UNICIM en varios estados
de su país.
El
gobierno mexicano ha insistido en repetidas
ocasiones sobre la importancia de promover
el acceso de la mayor parte de la población
a los servicios de crédito. "Desjardins
saluda la clarividencia del gobierno
mexicano al apostar al sector cooperativo
para contribuir eficazmente a que toda
la población pueda acceder al
crédito. Como ya se sabe, las
cooperativas han obtenido resultados
elocuentes en numerosos países
tanto del Norte como del Sur. Las instituciones
financieras cooperativas han logrado
conjugar el éxito financiero
y el bienestar de la comunidad, y en
muchos casos, se han impuesto así
como líderes del sector",
declaró Alban D'Amours, Presidente
del Movimiento Desjardins.
Este
contrato celebrado entre Desjardins
y el gobierno mexicano podría
ser el precursor de otras colaboraciones
en el marco de la reforma del sector
financiero solidario. En efecto, la
parte mexicana está analizando
actualmente la posibilidad de recurrir
a DID para que colabore, en forma sustancial,
en las discusiones estratégicas
sobre la concreción de la Banca
Popular, proyecto que se encuentra en
el centro mismo de la estrategia de
desarrollo del nuevo presidente Fox.
"Développement international
Desjardins se complace en asociarse
a un proyecto de esta envergadura y
que marcará sin lugar a dudas
el futuro de la población mexicana
y su entorno financiero. Contar con
instituciones financieras comunitarias
eficientes y de calidad, siempre ha
sido provechoso para los países
que han invertido en esta importante
herramienta de desarrollo económico",
comentó Ghislain Paradis, Presidente
y Gerente General de DID.
Las
cooperativas financieras mexicanas datan
de los años 50. Con el fin de
estimular su desarrollo, las autoridades
mexicanas estuvieron en ese momento
en la ciudad de Quebec, a efectos de
ampliar sus conocimientos sobre cómo
crear y administrar cooperativas financieras.
La influencia del modelo quebequense
en el modelo mexicano data pues de más
de cincuenta años.
Filial
del Movimiento de Cajas Desjardins,
Développement international Desjardins
es una empresa especializada en apoyo
técnico e inversión en
el sector de las finanzas comunitarias
de los países en vías
de desarrollo y con economías
emergentes. Líder mundial en
su sector, DID asesora actualmente a
organizaciones de 27 países de
Africa, América Latina y el Caribe,
Asia y Europa Central y del Este.
Una
de las más grandes cooperativas
mexicanas es la Cooperatica Cruz Azul
fundada en 1881 por el inglés
Henry Gibbon en una parte de la antigua
Hacienda de Jasso. El nucleo cooperativo
de Cruz Azul está conformado
por cooperativas que han logrado una
consolidación importante en los
últimos años.
Cada una funciona independientemente
y tiene sus propios órganos de
gestión, aunque están
vinculadas entre sí por las actividades
que llevan a cabo alrededor de la producción
de cemento y por la asistencia mutua,
elemento clave para el desarrollo cooperativista.
Más
de 5000 familias dependen del Núcleo
Cooperativo Cruz Azul y a todas son
extensivos buena parte de los servicios
sociales que otorga la Cooperativa a
sus miembros. Lo
cierto es que La Cruz Azul no ha dejado
de causar asombro como fuente de desarrollo
y progreso, pues además del crecimiento
mismo de la Cooperativa, ésta
siempre ha hecho extensivo su progreso
a las regiones en donde se ubican sus
plantas.
El
nucleo está conformados por:
Sociedad
Cooperativa de Producción y Prestación
de Servicios JUÁREZ, S.C.L
Servicio Público de explotación
de yacimientos
- La prestación al público
de todos los servicios relacionados
con la explotación de yacimientos
para la industria de la construcción.
- Transportación de los materiales
extraídos a nivel nacional.
- Venta de gravas en sus diferentes
medidas.
- Extracción de materia prima
para la industria del cemento (caliza,
pizarra, arcilla, puzolana y mineral
de fierro).
- Renta de maquinaria y equipo pesado
(fuera de carretera)
Sociedad
Cooperativa de Producción y Prestación
de Servicios Comunitarios LA UNIÓN,
S.C.L.
Servicio Público Federal de Autotransporte
de Carga en General y Especializada
Transporte Local y Foráneo de:
- Materias Primas para la fabricación
de cemento
- Combustóleo
- Papel en rollo
- Cemento ensacado
- Sacos de apel
- Agua y diversos fletes
Sociedad
Cooperativa de Producción y Prestación
de Servicios CUAUHTEMOC, S.C.L.
Servicio Público Federal de Autotransporte
de Carga en General y Especializado.
Aún cuando el giro de actividades
a que se puede dedicar es muy amplio
en la búsqueda de la excelencia,
esta institución se dedica básicamente
a la transportación de carga
en general. Cuenta con equipos para
cualquier necesidad de transportación
de carga.
Cooperativa Bomintzha, S.C.L.
Explotación y Trituración
de minerales.
Explotación y trituración
de piedra caliza,para cemento y la cal,
así como agregados para la industria
del concreto.

Sociedad
Cooperativa de Vivienda de Trabajadores
La Cruz Azul, S.C.L.Alternativas
para la resolución a través
de un sistema de autofinanciamiento
y ayuda mutua de las necesidades de
construcción, ampliación,
terminación, remodelación,
adquisición y mejora de terrenos
y casa habitación de los trabajadores
del núcleo cooperativo CRUZ AZUL.

Sociedad
Cooperativa comunal de producción
y explotación de recursos naturales
El Barrio, S.C.L.
Producción y explotación
de recursos naturales.
Sociedad
Cooperativa de Producción y Prestación
de Servicios La Istmeña, S.C.L.
Minería, Fletes y Servicios Profesionales

Sociedad
Cooperativa de Producción de
Servicios tec. y prof. Hidalgo. S.C.L
Prestación de servicios
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